[Crónicas cotidianas] Sola en mi primer Eurotrip 🛩️💼
En mi último año de universidad me salió el tráiler del musical de El Rey León en Londres y, de alguna manera, fue el efecto mariposa para mi primer viaje a Europa.
Señores, todo esto comienza una tarde del 2018, en la sala de informática de la facultad de comunica. Recuerdo que, para variar, estaba aprovechando el tiempo en ver algunos tráilers de presentaciones en vivo, porque el tratamiento para una película es completamente diferente al de, por ejemplo, una obra de teatro (y encontrar esas diferencias es parte de mi hobby ñoño); y después de ver por milésima vez el de Varekai, del Circo del Sol (que es mi show favorito y su tráiler es uno de los que más me emociona: aquí pueden leer la entrada al respecto 🙂↔️) repentinamente el algoritmo no tuvo mejor idea que lanzarme el del musical en Londres de El Rey León.
Este tráiler lo he repetido en casa como mínimo dos veces al mes, sacrosantamente por casi siete años. Ya tenía harta a mi mamá y a mi hermana cuando los sábados que me despertaba tempranito a hacer el desayuno y lo ponía de fondo en la pantalla enorme de la sala mientras me emocionaba por el He lives in you del final.
El tiempo pasó y en setiembre del 2025 me pasó algo curioso; tuve una epifanía cuando llegaba al aeropuerto de madrugada y me embarcaba rumbo a la boda de una de mis amigas más queridas: "¡oye, el próximo año te vas a Inglaterra, a Londres para ser más puntual!". Este pensamiento apareció fugazmente y las miles de lucecitas que despiden los aviones a lo lejos me emocionaron muchísimo, porque soy un ser "visual" y todo lo que brilla en la oscuridad me enamora, a la par que pensaba que si me iba a Londres podía ver el dichoso musical de El Rey León, podía irme a esos museos que tanto veía en los documentales de historia que amaba y que, de paso, podría irme a darle un ojito a los estudios de esta mendiga saga que me metió el bichito de la lectura a los 10 años: el Jarry Potta.
Sí, Reino Unido tenía una carga simbólica particular, debido a que varias cosas que crecieron conmigo estaban relacionados con él (maldito eurocentrismo, nadie escapa): William Shakespeare, George Orwell, Jane Austen, Cumbres Borrascosas, Virginia Woolf, Harry Potter, The Beatles, Beatrix Potter, Colin Firth, Nana, Bollywood (que suele hablar mucho de Londres, debido a la historia de colonialismo que comparten), y la lista sigue y sigue, y el pensamiento fugaz empezó a tomar más forma y a parecerme más un objetivo a corto plazo que ya solo un anhelo de niña.
Fue así que decidí empezar con los preparativos para lo que sería mi primer viaje transcontinental: mi punto fuerte es el pensamiento lógico pero al mismo tiempo a veces resulta mi talón de Aquiles, por lo que mientras buscaba más la exactitud con respecto a mi estadía por esos lares, también me agobiaba el pensar que tenía muchas cosas que planificar para que todo estuviera bajo control (un rasgo que aprecio mucho de mí misma, pero que he aprendido a soltar de a pocos este año: sigue en proceso).
Algo que recomiendo muchísimo es que si están pensando en realizar un viaje sola a un lugar tan lejano, boceteen primero su experiencia en términos de lugares que quisieran conocer, eventos a los que quisieran acudir y de ahí recién añadan la variable tiempo, dinero necesario y alojamiento.
La planificación de este viaje tomó aproximadamente cuatro meses: octubre, noviembre, diciembre del 2025 y enero del 2026. Me dediqué enteramente a pensar qué lugares a parte de Londres podría conocer, y en la ecuación aparecieron factores que para algunos resultarían superfluos; para mí completamente válidos: después de Londres viajaría a Ámsterdam por una canción que amo de Daughter 🤡y que tiene ese nombre y con la que escribí varios de los capítulos de Noches de insomnio (mi primera novela autopublicada: me enorgullezco un montón de esta webada, pero recién ahora he decidido dejar atrás la mendiga modestia que llevo tatuada y que grita "colegio católico").
Después pasaría por Gante y Brujas, que mis amigos ya conocían y de los que me hablaron repletos de estima por sus paisajes góticos y atmósfera medieval, y como había elegido irme en setiembre, en honor a mi papá, por el que básicamente soy lo que soy, apareció París como punto final el día de su cumpleaños debido a miles de pensamientos que compartíamos: historia, revolución, derechos humanos, etc.
El boceto final de mi viaje contempló: Londres, Ámsterdam, Gante, Brujas y París. Me proyecté a 13 días exactos, porque el número 13 es mi número de la suerte y después de comprar los pasajes de ida y vuelta, que es lo que ya consolida el plan de acción en un hecho, empecé con el desglose de todo lo que realizaría en esos días.
De ahí todo empezó a fluir naturalmente: la verdad es que mi algoritmo de TikTok está tan bien entrenado :'v que me mandaba sugerencias de eventos que me interesarían: es por esto que, por ejemplo, en Londres terminé asistiendo al musical que tanto añoraba de El Rey León, pero también compré boletos para la adaptación teatral de Mi Vecino Totoro, porque soy MEGA FAN de Miyazaki, una fiesta temática de Mamma Mia (en honor a mi abuelita, que amaba esa película), el show de El fantasma de la Ópera y paseitos que ya surgieron espontáneamente por barrios de arte alternativo como Camden Town, Soho, Chinatown o Covent Garden.
También decidí llevarme el último libro que leyó mi papá para acabarlo el día de su cumpleaños en París (era mi abuelito, pero DETESTABA que le dijera abuelo xd). Era de José Saramago, Las intermitencias de la muerte, y diooos!! Les juro que fue la real experiencia leer partes en cada destino. Recomiendo muchísimo llevarse un libro en caso viajen solos, y más si tiene una carga simbólica.
De todos mis destinos, debo admitir que Londres y París fueron los que más planifiqué, probablemente porque eran los que más ganas tenía de conocer. Sinceramente, debí quedarme más días en París pero, con decirles que apenas unas semanas antes de mi viaje me enteré de que BigBang se presentaría en vivo allá… pues todo terminó saliendo mucho mejor de lo que había imaginado.
No voy a negar que me moría de miedo, porque nunca había viajado sola a un lugar tan lejano: encima que por algún maldito motivo me empezaron a salir noticias de "inseguridad" por allá y la ola de la creciente ultraderecha. 💀 Es por eso que decidí ir con las expectativas muy bajas para evitar algún tipo de decepción que me arruinara la aventura.
¡Pero qué va! Todo fue PERFECTO, y ahora les cuento al toque por qué.
Londres - Es tu culpa, Colin Firth 🙂↔️
Londres fue tal y como siempre lo imaginé: diversa, respetuosa, silenciosa pero muy intensa. 💗 Definitivamente es una ciudad a la que volvería, pero ya no sola, porque el sentimiento que te invade aquí explica por qué tantos autores hablan de ella con melancolía pero también con cierta vanidad. Hay en sus calles un cierto toque de altanería seductora, de una certeza sobre su valía, que te enamoras de la ciudad. Es ese amor platónico que va a permanecer en tu memoria hasta que te vuelvas vieja, y al que recuerdas con afecto y ternura, así te parta el corazón dejarlo.
Como ya les dije, Londres se llevó toda mi batería de planificación: tenía un itinerario para cubrir al mínimo detalle, por lo que no descarto el volver (el 2028 para el show de Sen to Chihiro no Kamikakushi xd), para pasear con más calma y espontaneidad sus calles. Gracias a dios cada ser humano con el que interactúe fueron sumamente amables, y en mi hostel conocí a dos chicas maravillosas, con las que pude activar el inglés para los siguientes días.
De aquí lo único que me faltó fue visitar el British Museum, debido a tiempos que se escaparon de mi planificación (por culpa del jarry potter xd), así que sí, toca volver.
Ámsterdam - Daughter me trajo aquí
A Ámsterdam llegué ya curtida por Londres, pero agotadísima. Aquí disfruté muchísimo el alojamiento porque era casi casi como un mini internado de chicas, con lo necesario para respetar la privacidad de cada huésped.
Me la pasé recorriendo la ciudad y visité el Moco Museum, que tenía mucho arte contemporáneo, y desde acá no pude evitar pensar en todo lo que Latinoamérica tiene a modo de sentir, y las diferencias culturales que no nos hacen mejores ni peores, pero sí resaltantes. En Ámsterdam empecé a pensar que al volver, va siendo hora de conocer más sobre los artistas de nuestro propio continente.
Pasé por el Barrio Rojo y como ya me temía, no fue un lugar que me encantara. Entiendo las posturas y los beneficios que pueden otorgarle a lxs trabajadorxs sexuales; pero sin duda es el retrato más vivo del capitalismo y el patriarcado en un pacto que por ser eficiente no deja de ser frío y deshumanizante. Empecé a seguir a una trabajadora sexual en substack, para conocer de manera más directa la dinámica, y si bien había mucho optimismo en sus escritos, era inevitable no ver de dónde se originaba toda la escena: la falta de oportunidades en poblaciones vulnerables, en medio de una jungla de cemento dominada por la transacción monetaria para sobrevivir, y atravesada por factores como género, sexualidad, consumismo y educación.
Ámsterdam tiene unos paisajes hermosos y una historia cultural muy interesante. Sin embargo, yo aquí llegué algo agotada por Londres y el cansancio que vi en los ojos de algunas chicas del Barrio Rojo me afectaron más de lo esperado. Tal vez en otra oportunidad regrese e intente verlo con otra perspectiva.
Mi alojamiento en Gante fue lindísimo: tenía una vista hacia un canal y un edificio gótico majestuoso. Aquí me desbandé probando más chelitas que en otro lugar, y aproveché en terminar de leer el libro que había traído conmigo. Saramago nunca menciona en donde se ubica el país del que habla en la novela, pero apenas lo terminé algo me decía: esto está pasando en algún lugar parecido a Reino Unido. No sé si haya sido que Londres me impactó tanto, que fue por eso.
Visité Brujas un solo día y aquí sí me fui a la mierda: llegué a la iglesia de María Magdalena (Heilige Magdalenakerk). ¡Qué cosa tan maravillosa! Tenían un columpio al medio y al sentarme en él tuve un momento de reflexión que jamás olvidaré. Me emocioné mucho y terminé llorando (aunque para esto, ya había llorado por lo menos una vez en todos los días que andaba viajando xd). Aquí tuve otra epifanía, así como me pasó cuando decidí conocer Londres; pero aún no se las voy a contar. Esperemos que en unos años se cumpla, tal y como conversé conmigo misma esa vez.
París, por otro lado, llegó como este que es artista, que grita cuando ve alguna injusticia y se pasa de intenso (me recibió con una manifestación pro palestina 💗💗, y CON UN SOL DE INFIERNO!). Sonará todo lo cliché que quieran, pero me enamoré de ambos con igual locura y creo que ya me di cuenta de lo verdaderamente intensa que soy también yo, y por qué hasta ahora no salgo con nadie. Pero de este tema hablaremos en otra entrada, porque no es un post terapéutico ni nada de eso. xd
Me pasé una mañana completa en Versalles y en el Louvre (aquí morí de emoción: por cada obra que veía, más lágrimas xd), y también tuve la oportunidad de VER A BIGBANG EN VIVOOO, CARAJOOO, JAJAJAJAJA!! NO PUEDO EVITAR MENCIONAR ESTO PORQUE MI FACETA FANGIRL SOLO PODÍA SALIR EN PARÍS, QUE RESULTÓ IGUAL DE INTENSO QUE YO EN ESA ÉPOCA.
Y bueno, amigos, voy cerrando esta entrada, porque la verdad este viaje ha tenido tantas revelaciones en mí que esto se volvería interminable. Lo que sí, quiero enfatizar lo importante que es viajar sola en algún momento de nuestras vidas: por momentos me sentía agobiada porque tenía que resolver yo sola ciertas cosas y extrañaba a muerte bromear con alguien con los términos que solemos usar en Perucito xd, pero también tuve espacios para conversar profundamente conmigo misma y cerrar temas que tenía pendientes y que no comprendía hasta que punto estaban afectando mi vida personal. 🥹
Y ya para irme despidiendo, les dejo algunos tips en caso se animen a tener esta experiencia:
- Planifíquense con anticipación
- Si van pagando de a pocos sus entradas, alojamientos y pasajes, LES JURO QUE NO SE ENDEUDAN (yo ahorita ando bromeando con las "deudas", pero la verdad es que felizmente todo chill)
- Siéntense a pensar bien qué lugares quieren conocer y por qué
- Si son extrovertidos, los hostels realmente son buenas opciones: ahorras y conoces gente
- Si son introvertidos, como yo, NO LO HAGAN! Yo siento que pude haber dado más de mí si dormía tranquilamente en un airbnb o un hotel. Qué porquería eso de compartir espacios con gente que no conoces (o sea conocí gente hermosita, AJAJAJA, perdón si están leyendo esto, pero no recomiendo sacrificar batería social por ahorrarse dinero)
- Las e-sim de Holafly son LO MEJOR de este mundo
- Van a conocer a gente de la ptm en todos lados, en serio!! No perdamos fe en la humanidad (aún no)
- Viva el contactless, csm!!
- Dios bendiga el transporte público de los lugares a los que fui! Qué experiencia tan hermosa, csm!
- Si van asustados por los pickpockets, TRANQUILOS! Yo fui aterrada, pero la verdad es que en Latinoamérica esos métodos están en pañales. xd Mientras lleves tu carterita adelante, no pasa nada. Y si recién bajas del avión, solo pon cara de culo y finge que estás llegando a casa, así no te ubiques al inicio (me perdí como cinco veces, csm)
- Por favor!! Si van a Londres aprovechen en ir al teatro: es una cosa espectacular. Estoy segura de que en París tal vez es igual, pero aquí ya no fui por falta de tiempo
- Es de vital importancia que vean el MUSICAL DE EL REY LEÓN, EN DONDE SEA, POR AMOR DE DIOS!!!
- Si tienen historias que cerrar (como yo), creo que un eurotrip es lo que les falta. Yo tuve un momento de reflexión bien pendejo en Gante (el paisaje o el humo de hierba por todos lados, algo fue xd), y sí, por fin pude soltar! Altamente recomendado!
Listo, eso fue todo!! Nos vemos en los próximos escritos que se vienen (por fin el final de Redención, 💗 y un nuevo librito que ya estoy preparando 🥹).
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